jueves, 17 de septiembre de 2026

IMPERIALISMO, AMÉRICA CENTRAL Y RESISTENCIA

 

Tarjeta informativa ejecutiva
Programa: Imperialismo en América Central y revoluciones
Texto base: Edelberto Torres-Rivas, “Centroamérica: revoluciones sin cambio revolucionario”, Nueva Sociedad Nro. 150, julio-agosto 1997, pp. 84-89.
Enfoque: Ciclo revolucionario centroamericano (1970-1990) y su desenlace.


1. Contexto y alcance del análisis

  • El texto de Torres-Rivas analiza el ciclo revolucionario centroamericano que se inició con las luchas guerrilleras en Guatemala y Nicaragua a comienzos de los años setenta.

  • Tuvo su momento culminante con la victoria sandinista en octubre de 1979 y con la toma de San Salvador por el FMLN en diciembre de 1989.

  • El ciclo termina con la derrota electoral del Frente Sandinista en febrero de 1990, los Acuerdos de Chapultepec (El Salvador, 1992) y los Acuerdos de Paz en Guatemala (1996).

  • La tesis central: en Centroamérica hubo revoluciones sin cambio revolucionario. Las amenazas al statu quo terminaron reforzándolo en toda la región.

2. Causas comunes y desarrollos distintos

  • Las causas de la desobediencia popular en Guatemala, El Salvador y Nicaragua fueron coetáneas, pero no obedecieron a las mismas causas ni tuvieron el mismo desarrollo.

  • Las unificó la voluntad antioligárquica, la definición de un enemigo común donde aparecían los intereses norteamericanos, y el hartazgo de la exclusión social, la dictadura militar y el rezago económico.

  • Nicaragua hizo el recorrido más completo de esa esperanza, que se frustró.

  • No hay lectura conspirativa de la historia: los ejemplos centroamericanos confirman que cada proceso tuvo su propia dinámica.

3. Nicaragua: la dictadura somocista como “sultanato”

  • El régimen de Somoza fue algo menos que una dictadura militar y más que un régimen personalizado en el carisma de Somoza el Viejo.

  • Se apoyó en el Partido Liberal y en la Guardia Nacional, criatura de la intervención norteamericana prolongada hasta 1933.

  • Weber distingue la dominación tradicional del sultanismo: poder personal autónomo, discrecional, donde los funcionarios son reclutados por lealtades personales y no por normas.

  • La familia Somoza manejaba el país como su propiedad más grande: confusión circular entre lo público y lo privado.

  • El Grupo Somoza constituía el sector empresarial más importante de Centroamérica; al ser expropiado, aproximadamente el 35% del PIB se producía en sus propiedades.

  • La dictadura no tenía mecanismos para una transición democrática dirigida desde adentro: no podía reformarse a sí misma, tenía que ser destruida violentamente.

4. El fin del somocismo y la victoria sandinista

  • El asesinato de Pedro Joaquín Chamorro (10 de enero de 1978) reforzó el frente antisomocista con fuerzas de la burguesía media y de la clase media profesional.

  • Somoza se fugó el 16 de julio de 1979, no por miedo militar, sino por el efecto desmoralizador de una conversación telefónica con el presidente Carter, quien le aconsejó renunciar.

  • La dictadura dejó de tener el apoyo norteamericano; eso precipitó su caída.

  • La Guardia Nacional se desmoralizó por su carácter de “guardia pretoriana”, devoción al jefe, lo que facilitó la entrada de los sandinistas a Managua el 19 de julio de 1979.

  • La victoria sandinista fue una hazaña extraordinaria por sus métodos y por la calidad de la derrota infligida: el colapso total del viejo régimen.

  • Tuvo efectos estimulantes, emocionales, militares y políticos para las guerrillas guatemalteca y salvadoreña, que iniciaron ofensivas a comienzos de 1980.

5. Los tres ejes del proyecto sandinista y sus fracasos

  • El proyecto revolucionario sandinista se articuló en tres ejes: economía mixta, democracia y no alineamiento.

  • No alineamiento: no hubo alineamiento militar, pero las relaciones con Cuba y el campo socialista fueron crecientemente estrechas; el petróleo, entrenamiento y ayuda material venían de la URSS y sostuvieron la economía después de 1984.

  • Democracia: los sandinistas la definieron en el universo de lo económico y social (escuelas, salud, vivienda, organización y movilización social). Toleraron con disgusto la oposición partidaria y empresarial. En octubre de 1984 hubo elecciones para Asamblea Constituyente y Presidencial, que ganó el FSLN frente a una oposición dividida.

  • Economía mixta: el mayor descalabro. La coexistencia entre gestión estatal y sector privado fue difícil desde el comienzo y se volvió imposible después. La reforma agraria entregó tierra a un 25% de campesinos. La economía entró en crisis y desembocó en una aguda descomposición después de 1986.

  • El programa revolucionario no tuvo nunca posibilidades de satisfacerse, aun cuando su contenido ya no tenía ningún propósito socialista.

6. La agresión externa y la “guerra de baja intensidad”

  • La “contra”, después llamada Resistencia Nacional, apareció en enero de 1981.

  • La agresión mercenaria tuvo éxito porque se propuso desgastar al régimen, desacreditarlo y lo logró.

  • El Congreso norteamericano otorgó 100 millones de dólares en junio de 1986 para sostener a más de 15.000 hombres peleando.

  • Años después, doña Violeta Chamorro solo recibió 80 millones para la reconstrucción del país.

  • En las condiciones de la “guerra de baja intensidad”, ni la democracia, ni la economía mixta, ni el no alineamiento podrían ser metas, banderas ni propósitos.

  • Con una inflación de 36.000% y un 60% de desocupados, la estrategia realista fue la sobrevivencia terminal.

7. El fin del ciclo: derrota electoral y paz negociada

  • En marzo de 1989, sandinistas y contra firmaron en Sapoá un trueque inevitable: elecciones en el menor plazo a cambio del desarme de los mercenarios.

  • En febrero de 1990, el FSLN perdió las elecciones. En ningún país del mundo un proyecto revolucionario se jugaba a los votos; normalmente una elección sirve para disputar el recambio de gobernantes, pero en Nicaragua se puso en competencia el destino del sistema mismo.

  • La derrota electoral del FSLN inicia el fin del amplio ciclo anticapitalista, que luego la insurgencia salvadoreña y guatemalteca ratifican al acordar el fin de los conflictos.

  • En El Salvador, el FMLN y el gobierno firmaron los Acuerdos de Chapultepec (1992); en Guatemala, la URNG y el gobierno firmaron la paz en 1996.

  • En ambos casos, la guerrilla obtuvo con la paz lo que no pudo con la guerra: comprometer cambios en el sistema político y social.

  • Al aceptar la inutilidad del conflicto, el FMLN y la URNG alteraron su esencia revolucionaria para convertirse en partidos cuya presencia a la izquierda del sistema político legitima el orden neoliberal.

8. Balance: ¿qué cambió y qué permanece?

  • En estos 25 años muchas cosas cambiaron en Centroamérica, pero la valoración analítica es divergente.

  • Los militares se desacreditaron y se redujeron hasta un 15% en Nicaragua, un 50% en El Salvador y un 33% en Guatemala.

  • La oligarquía y los dueños de la tierra experimentaron reformas drásticas en Nicaragua y El Salvador, y están teniendo una muerte política como ya sucedió en América Latina.

  • La democracia: ahora hay un importante proceso de desarrollo democrático, elecciones libres, competencia partidaria y activación de la sociedad civil.

  • El clima político favorece a los partidos de derecha, que vienen ganando todas las elecciones.

  • El Estado salió aún más debilitado frente a una burguesía que no quiere pagar impuestos; la crisis fiscal y la inopia del sector público complican la construcción de la paz.

  • Los ganadores son los banqueros y los dueños del capital especulativo, dentro de la prepotencia del mercado.

  • El Informe de Desarrollo Humano 1997 del PNUD muestra que la región centroamericana (salvo Costa Rica) continúa retrocediendo en los índices básicos de bienestar: hay ahora más pobres y se generalizó el malestar.

  • Las bases de la construcción democrática son endebles.

9. La interrogante maldita: el costo humano

  • Una estela de dolor y sacrificio fue la contribución de aquellos en cuyo nombre la guerrilla se alzó contra el orden establecido.

  • El texto deja una pregunta abierta: ¿valió la pena, para dejar en el camino 300.000 muertos, un millón de refugiados y 100.000 huérfanos?

  • No obstante, hay un cierto optimismo porque por vez primera, en cuatro países de la región, hay una generación que está viviendo una condición de paz, sin dictaduras ni autoritarismos.

  • Esa experiencia nueva tal vez alimente un poco de esperanzas.

10. Conexiones con el programa sobre imperialismo y revoluciones

  • El texto de Torres-Rivas complementa el análisis de Marco Gandásegui y el GT CLACSO “Estudios sobre Estados Unidos” sobre la crisis de hegemonía y la transición a la dominación.

  • Permite entender por qué en Centroamérica las revoluciones no derivaron en cambios revolucionarios: la agresión externa, la debilidad del mercado interno, la ausencia de una burguesía nacional aliada y el peso de la deuda externa bloquearon los proyectos transformadores.

  • También muestra cómo Estados Unidos utilizó la “guerra de baja intensidad”, el embargo, el financiamiento de la contra y la presión diplomática para revertir los procesos revolucionarios.

  • La tesis de “revoluciones sin cambio revolucionario” es una clave para pensar el ciclo centroamericano y sus secuelas: pobreza, migración, violencia y Estados débiles.

  • Preguntas para el programa: ¿Qué continuidades hay entre la derrota sandinista de 1990 y el hostigamiento actual a Nicaragua? ¿Cómo se relaciona el ciclo revolucionario centroamericano con la crisis de hegemonía de EE.UU.? ¿Qué lecciones deja para los movimientos sociales y políticos de hoy?

11. Citas textuales de apoyo

  • “Las graves amenazas al statu quo terminan reforzándolo en toda la región.”

  • “La revolución se consume a sí misma.”

  • “Las dictaduras de este tipo no tienen mecanismos para una transición democrática dirigida desde adentro. No pueden reformarse a sí mismas… Tienen que ser destruidas violentamente.”

  • “En ningún país del mundo un proyecto revolucionario se juega a los votos.”

  • “En esta región, todos perdimos.”

  • “¿Valió la pena, para dejar en el camino 300.000 muertos, un millón de refugiados, 100.000 huérfanos?”

12. Referencia

  • Torres-Rivas, Edelberto. (1997). “Centroamérica: revoluciones sin cambio revolucionario”. Nueva Sociedad, Nro. 150, julio-agosto, pp. 84-89

    https://static.nuso.org/media/articles/downloads/2612_1.pdf 

     

     

    Tarjeta informativa ejecutiva
    Programa: Imperialismo en América Central y revoluciones
    Enfoque: Marco A. Gandásegui, hijo, y el Grupo de Trabajo CLACSO “Estudios sobre Estados Unidos”
    Periodo eje: Ola revolucionaria de posguerra, Revolución Cubana, 9 de enero de 1964 en Panamá, Chile 1960-1973, teoría de la dependencia y luchas antiimperialistas en el istmo y el Caribe.


    1. Marco Gandásegui como sujeto y testigo del ciclo revolucionario

  • Nació en Panamá en 1943, el mismo año de la victoria soviética en Stalingrado, hecho que abrió la ola revolucionaria antifascista y anticolonial de posguerra.

  • Su vida y su obra están atravesadas por dos acontecimientos fundacionales: la Revolución Cubana y el levantamiento popular antiimperialista del 9 de enero de 1964 en Panamá.

  • Se formó como periodista y sociólogo en Chile, en pleno hervidero revolucionario de los años sesenta, y luego se convirtió en un intelectual orgánico del pueblo panameño y latinoamericano.

  • Fundó o impulsó el CELA “Justo Arosemena”, la revista Tareas, el Departamento de Sociología de la Universidad de Panamá y el GT CLACSO “Estudios sobre Estados Unidos”.

2. Contexto global: la ola revolucionaria de posguerra

  • La victoria soviética en Stalingrado (1943) inició un avance revolucionario que solo se detuvo en Berlín (1945), aplastando al fascismo y fortaleciendo movimientos comunistas y de resistencia en Europa.

  • Los acuerdos de Yalta y Potsdam repartieron el mundo en áreas de influencia, pero el impulso antifascista dio paso a victorias democráticas y sociales: Estado de bienestar, ONU y Declaración Universal de los Derechos Humanos.

  • La Revolución China (1949), la independencia de India (1947) y Vietnam (1946), y las luchas de Argelia y el Congo extendieron la marea revolucionaria por Asia, Medio Oriente y África.

  • América Latina no escapó a ese espíritu de época: los populismos de Perón, Vargas, Cárdenas y Arbenz impulsaron reformas sociales y nacionalizaciones, pero fueron frustrados por golpes de Estado y represiones oligárquicas apoyadas por EE.UU.

3. La Revolución Cubana como parteaguas

  • El asalto al Cuartel Moncada (1953) y el triunfo revolucionario de 1959, liderado por Fidel Castro y el Movimiento 26 de Julio, derrocaron la dictadura de Fulgencio Batista.

  • Fue un parteaguas para la juventud latinoamericana y caribeña: inspiró movimientos como el alzamiento de Cerro Tute en Panamá y marcó definitivamente a Marco Gandásegui.

  • La Revolución Cubana puso en cuestión dos esquemas dominantes: la “revolución por etapas” de los partidos comunistas prosoviéticos y la “teoría desarrollista” de la CEPAL.

  • Los hechos cubanos parecían dar razón a Trotsky: las burguesías semicoloniales no podían enfrentar al imperialismo, y le tocaba a la clase trabajadora liderar una revolución permanente que combinara demandas democráticas (reforma agraria, independencia nacional) con elementos socialistas (nacionalización de la gran industria).

  • Cuba fue excluida de los organismos multilaterales del continente desde comienzos de los sesenta por su decisión de implementar una política revolucionaria y comunista.

4. Panamá y el 9 de enero de 1964: revolución popular antiimperialista

  • El 9 de enero de 1964 marcó un antes y un después en la historia panameña: fue una revolución popular antiimperialista contra la presencia militar estadounidense en la Zona del Canal.

  • La lucha por la soberanía panameña se vio influida por la nacionalización del Canal de Suez por Gamal A. Nasser en 1955, que impactó la conciencia popular.

  • Desde 1958 se produjo en Panamá un movimiento sostenido de jóvenes y estudiantes que protagonizaron luchas antimilitaristas, democráticas y de liberación nacional.

  • La obra intelectual y la militancia de Gandásegui están cruzadas por “el gran problema” de la nación panameña: el final del enclave colonial y la plena soberanía con el fin del Tratado Hay-Bunau Varilla.

  • El CELA y la revista Tareas, dirigidos por Marco Gandásegui y Ricaurte Soler, hicieron de esa lucha intelectual y militante su norte.

5. Chile 1960-1970: laboratorio revolucionario y reformista

  • El Chile al que llegó Gandásegui era un hervidero revolucionario: movimiento obrero fuerte, partidos socialista y comunista con apoyo electoral, y una nueva izquierda guevarista y castrista agrupada en el MIR.

  • La Democracia Cristiana de Eduardo Frei Montalva disputaba la hegemonía con la izquierda, y la radicalización produjo una ruptura por la izquierda: el MAPU, que convergió en la Unidad Popular de Salvador Allende.

  • En menos de diez años, Chile pasó de un gobierno conservador (Alessandri) a uno demócrata cristiano (Frei) y luego al socialista Allende (1970), graficando la radicalización política de la sociedad.

  • Marco estudió Periodismo en la Universidad de Chile, fue presidente del centro de estudiantes y participó en la lucha contra la ley mordaza del gobierno de Alessandri (1963).

  • Allí nació su vocación por la sociología y su compromiso político; luego hizo su maestría en FLACSO, donde adoptó la teoría de la dependencia y se vinculó con Vania Bambirra, Theotonio Dos Santos y, más tarde, Claudio Katz.

  • El golpe de Estado de 1973 en Chile conmovió la solidaridad latinoamericana; Panamá fue plataforma de solidaridad y en 1975 llegó un contingente de exiliados chilenos por intermediación del gobierno de Torrijos.

6. Teoría de la dependencia y marxismo renovado

  • Frente a los viejos esquemas analíticos, la Revolución Cubana y los procesos latinoamericanos exigieron una interpretación nueva: la teoría de la dependencia, la dialéctica de la dependencia y el sistema-mundo.

  • Marco Gandásegui se formó en los mejores círculos académicos del Norte y del Sur: FLACSO, SUNY-Binghamton, Immanuel Wallerstein, Giovanni Arrighi y Aníbal Quijano.

  • Su marxismo fue renovado, ajeno al dogmatismo, y combinó a Marx, Lenin y Gramsci con autores como Wright Mills, Samir Amin, Edward Said y Theotonio Dos Santos.

  • Insistió en que la crisis de hegemonía no es un problema abstracto entre naciones o Estados, sino que deben analizarse las clases sociales, la estructura de poder y los actores concretos.

  • Su primer gran estudio, La concentración del poder económico en Panamá (1964), fue pionero en el análisis de clases en el país.

7. Centroamérica y el Caribe: intervención, revolución y resistencia

  • Estados Unidos utilizó la “restauración de la democracia” y la “lucha contra el narcotráfico” como pretextos para intervenir en la región, como en la invasión a Panamá de 1989.

  • El bloqueo contra Cuba, las sanciones contra Venezuela y el hostigamiento a Nicaragua son formas de injerencia, amenaza y chantaje contra gobiernos que buscan no subordinarse.

  • Washington apoyó golpes de Estado en Honduras (2007) y Paraguay (2012), pero sufrió un rechazo en Venezuela (2002) gracias a una masiva movilización popular.

  • Los planes Mérida y Colombia profundizaron conflictos internos en México y Colombia, con un costo enorme en vidas humanas y compra de armas.

  • La Alianza del Pacífico fue un intento de amarrar a América Latina y el Caribe a los proyectos estadounidenses en Asia y Oceanía.

  • El CELA se convirtió en un espacio de denuncia de la invasión y de solidaridad con refugiados y exiliados; varios números de Tareas se dedicaron a testimonios de sobrevivientes y familiares de las víctimas.

8. Del ciclo revolucionario al GT CLACSO y a la crisis de hegemonía

  • El GT CLACSO “Estudios sobre Estados Unidos” se creó en 2004, en un contexto de ascenso de Hugo Chávez, derrota del ALCA en Mar del Plata (2005) y auge de gobiernos progresistas.

  • Su hipótesis central fue la crisis de hegemonía de EE.UU. y su transición de la hegemonía a la dominación: uso de la fuerza, sanciones, aranceles, embargos y guerras.

  • Marco Gandásegui insistió en estudiar a Estados Unidos desde una perspectiva latinoamericana y antiimperialista, combinando historia, contemporaneidad y análisis de clases.

  • El GT publicó seis libros y 12 boletines, y en 2025 suma un séptimo libro junto al GT “China y el mapa de poder mundial”.

  • Hoy, con Trump 2.0, sus análisis cobran vigencia: aranceles, anexionismo, amenazas sobre el Canal de Panamá, contención a China y desglobalización.

9. Citas y ejes para el programa

  • “La política no se comporta como las mareas… La política es el resultado de las luchas entre los diferentes sectores sociales” (Gandásegui).

  • “Para comprender cómo funciona el imperialismo… tienen que leer y conocer al adversario” (Atilio Borón).

  • “La crisis de hegemonía de Estados Unidos es global, pero su agudización se produce dentro de sus propias fronteras” (Castillo y Gandásegui).

  • “Otro mundo es posible” (lema del III Foro Social Mundial, Porto Alegre).

  • Preguntas guía: ¿Cómo se manifestó el imperialismo en el ciclo revolucionario centroamericano y caribeño? ¿Qué continuidades y rupturas hay entre la Guerra Fría y Trump 2.0? ¿Qué papel jugaron las revoluciones y resistencias en el istmo? ¿Cómo se articulan soberanía, integración regional y multipolaridad?

10. Referencias clave del volumen

  • Gandásegui, M. A. (Coord.). Crisis de hegemonía de Estados Unidos. CLACSO, 2007.

  • Gandásegui, M. A. y Castillo, D. (Coords.). Estados Unidos: la crisis sistémica y las nuevas condiciones de legitimación. CLACSO, 2010.

  • Gandásegui, M. A. (Coord.). Estados Unidos y la nueva correlación de fuerzas internacional. CLACSO, 2016.

  • Gandásegui, M. A. (Coord.). Estados Unidos contra el mundo: Trump y la nueva geopolítica. CLACSO, 2018.

  • Morgenfeld, L. y Aparicio, M. (Coords.). El legado de Trump en un mundo en crisis. CLACSO, 2021.

  • VV.AA. Marco Antonio Gandásegui, hijo: pensamiento y memoria ante Nuestra América. CLACSO, 2025.

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    https://centroinvestigacionhumanidades.up.ac.pa/sites/centroinvestigacionhumanidades/files/2026-04/Marco%20Gand%C3%A1segui%20pensamiento%20y%20memoria.pdf 

     

jueves, 10 de septiembre de 2026

Palabras de Salvador Allende para México

 

Análisis de las Palabras del Presidente Salvador Allende en el Congreso Nacional de México (1° de diciembre de 1972) y el Discurso en la Universidad de Guadalajara (2 de diciembre de 1972):

Palabras en el Congreso Nacional de México (1° de diciembre de 1972).

1.      Hermandad histórica y solidaridad latinoamericana: Allende destaca los paralelismos históricos entre México y Chile, evocando figuras como Juárez y Balmaceda, y subrayando la importancia de la memoria histórica y la lucha común contra el imperialismo y la opresión.

2.      Reconocimiento a la Revolución Mexicana: Resalta el papel pionero de México en la revolución agraria y la justicia social, mencionando a líderes como Emiliano Zapata y Madero, y cómo sus luchas reflejan las aspiraciones de los pueblos latinoamericanos.

3.      Recuperación de recursos nacionales: Allende establece un paralelo entre la nacionalización del petróleo en México y la recuperación de las riquezas básicas en Chile, como el cobre, presentando esto como un acto de soberanía y dignidad nacional.

4.      Ética del gobernante: Cita a Juárez para enfatizar que el gobernante debe ser el primero en el sacrificio y el trabajo, y el primero en enfrentar la adversidad, reforzando la idea de servicio y entrega al pueblo.

5.      Denuncia del subdesarrollo y la dependencia: Señala que tanto México como Chile han sufrido las consecuencias de ser países exportadores de materias primas y dependientes de capital extranjero, lo que ha perpetuado la pobreza y la desigualdad.

6.      Ejemplo textual: "El enfrentamiento contra la intromisión externa del imperialismo, en la lucha por la justicia social... en Chile surge una figura en la Pampa Salitrera... Luis Emilio Recabarren... señala las lacras del régimen y el sistema capitalista. "

7.      Propósito: Fortalecer lazos de solidaridad entre México y Chile. Inspirar a los pueblos latinoamericanos a continuar la lucha por la independencia económica y la justicia social. Reafirmar el compromiso de Chile con la autodeterminación y la soberanía nacional.

 

2. Discurso en la Universidad de Guadalajara (2 de diciembre de 1972) Temas principales:

1.      Compromiso universitario y juventud: Allende dirige su mensaje a la comunidad universitaria, resaltando la responsabilidad social de los estudiantes y la necesidad de que la universidad esté comprometida con los cambios sociales y la realidad del pueblo.

2.      Crítica a la educación elitista: Señala que la universidad debe estar al servicio de la mayoría, especialmente de los hijos de obreros y campesinos, y no ser solo un instrumento de movilidad social para las élites.

3.      Revolución y democracia: Defiende la vía chilena al socialismo a través de la democracia, el pluralismo y la legalidad, diferenciando el proceso chileno de otros modelos revolucionarios en América Latina.

4.      Solidaridad internacional y antimperialismo: Llama a la unidad de los pueblos latinoamericanos y a la solidaridad con las luchas de otros países, como Vietnam, contra el imperialismo.

5.      Trabajo y estudio: Propone que los jóvenes deben combinar el estudio con el trabajo voluntario para comprender la realidad de los trabajadores y fortalecer el compromiso social. Ejemplo textual: "La Revolución no pasa por la universidad... la Revolución la hacen los pueblos; la Revolución la hacen, esencialmente, los trabajadores."

6.      Propósito: Motivar a la juventud universitaria a asumir un rol activo en la transformación social. Reafirmar la importancia de la democracia y la legalidad en el proceso revolucionario chileno. Promover la solidaridad latinoamericana y la conciencia antimperialista.

 

Conclusión

 

Ambos discursos reflejan la visión internacionalista, democrática y transformadora de Salvador Allende. En el Congreso de México, enfatiza la hermandad histórica y la lucha común por la soberanía y la justicia social. En la Universidad de Guadalajara, apela a la juventud y la universidad como motores del cambio, defendiendo la vía democrática al socialismo y la solidaridad continental. Ambos mensajes buscan fortalecer la unidad latinoamericana frente a la dependencia y el imperialismo, y subrayan la ética del servicio público y la responsabilidad social de las nuevas generaciones.

jueves, 27 de agosto de 2026

SCJN: SE ELIMINA EXCLUSIÓN JUDICIAL Y SE FORTALECE EL DERECHO A LA CONSULTA DE LOS PUEBLOS INDÍGENAS

En la portada del periódico la jornada el apartado de Rayuela destacó: "Y ojalá con la resolución de la SCJN la voz que se escuche sea la de los indígenas y no la de los grupos religiosos". 

De acuerdo al comunicado de prensa  No.121/2026 del 25 de agosto de 2026 la SCJN garantiza el efectivo acceso a la justicia de los pueblos y comunidades indígenas y afromexicanas. Lo que reconoce el derecho de las comunidades indígenas a intervenir como terceras interesadas en controversias constitucinoales. 

 

https://www.internet2.scjn.gob.mx/red2/comunicados/comunicado.asp?id=8542 

 

  • Se fortalece el derecho a la consulta de pueblos y comunidades indígenas y afromexicanas en Nuevo León: 


La Suprema Corte determinó que el derecho a la consulta previa puede abarcar tanto los derechos colectivos de los pueblos y comunidades indígenas y afromexicanas, como los derechos individuales de las personas pertenecientes a dichos pueblos y comunidades.

 

miércoles, 19 de agosto de 2026

La Guerra Sucia y Pensamiento Socialista

  La violencia política como espectáculo. Los medios masivos frente al conflicto armado guerrerense de los años setenta 

La Guerra Sucia implica la existencia de su opuesto que sería la Guerra Limpia. La referencia jurídica aceptada entre la comunidad internacional son las Convenciones de Ginebra mejor conocidas como las Leyes de la Guerra  que en pocas palabras impone límites para evitar que las guerras se conviertan en barbarie.

Las Convenciones de Ginebra y sus Protocolos adicionales establecen reglas claras: distinción entre combatientes y civiles, proporcionalidad y prohibición de la tortura. La "Guerra Sucia" no es sucia porque sea violenta, sino porque viola sistemáticamente estas reglas al usar desapariciones forzadas, ejecuciones extrajudiciales y tortura como método de inteligencia.

De modo que cuando hablamos de la Guerra Sucia en México y la comparamos con las expresiones armadas de lucha revolucionaria en América Latina no se puede omitir recordar la película Estado de Sitio (1972), dirigida por Costa-Gavras. Este thriller político situado en Uruguay narra el conflicto armado entre el Estado y la guerrilla urbana de los Tupamaros.

Es relevante referirnos a esta película porque la historia expone cómo operaba la intervención de Estados Unidos en América Latina a comienzos de los años setenta, así como los vínculos entre las agencias norteamericanas con métodos de tortura y represión policial característicos de la guerra sucia. En la película se mencionan dos de las tres dependencias claves que operan en la actualidad:

  1. La Agencia de los Estados Unidos para el Desarrollo Internacional (USAID), cuyas operaciones en el extranjero fueron drásticamente reducidas y reabsorbidas por el Departamento de Estado a partir de 2025.
  2. El Instituto del Hemisferio Occidental para la Cooperación en Seguridad (hoy WHINSEC, 2001), antiguamente conocida como La Escuela de las Américas es una escuela de instrucción militar del Ejército de los Estados Unidos. Actualmente entrena entre 900 y dos mil militares de América Latina por año.
  3. La Agencia Central de Inteligencia (CIA), se encarga de proporcionar insumos sobre inteligencia para definir la estrategia de seguridad nacional a través de agentes que operan desde las embajadas recopilando y analizando información sobre gobiernos extranjeros, corporaciones e individuos.

El tridente operativo de la política estadounidense ha ocupado a la CIA para diseñar la estrategia y coordinación política en el cono sur, México y América Central mientras que la Escuela de las Américas para inculcar la ideología anticomunista y adiestrar tácticamente en doctrinas de contrainsurgencia militar. Pero la USAID fue y a la fecha ha sido la fachada y el brazo territorial que a través de sus programas de "Seguridad Pública" y "Ayuda al Desarrollo", infiltró técnicos en las policías locales y financió censos y registros civiles que sirvieron para identificar a líderes sociales y sindicales influenciados por el pensamiento socialista en plena guerra fría.

En el caso mexicano, la USAID canalizó 340.8 millones de dólares, entre 1965 y 1977, en programas de "desarrollo comunitario" y "seguridad pública" en el país. Estos recursos financiaron, por un lado, la construcción de infraestructura rural y campañas de planificación familiar en estados como Guerrero, Oaxaca y Chihuahua; sin embargo, el componente técnico de esos programas que incluía censos poblacionales, cartografía social y sistemas de identificación civil fue utilizado por la Dirección Federal de Seguridad (DFS) para mapear la presencia de organizaciones sociales y sindicales, y detectar posibles focos de insurgencia. 

Adicionalmente, la USAID proveyó equipos de radiocomunicación y capacitación en "investigación criminal" a cuerpos policiales estatales, lo que reforzó la capacidad operativa del Estado para perseguir a los movimientos armados como el de Lucio Cabañas en la Sierra de Atoyac,  el de Arturo Gámiz en la Sierra Tarahumara y el de Genaro Vázquez en el sur del país, al tiempo que justificaba su intervención bajo el manto de la "asistencia humanitaria". 

El financiamiento y la asesoría técnica de USAID no fueron casualidad: respondían a la necesidad de contener el creciente auge de movimientos armados que, inspirados por el triunfo de la Revolución Cubana, se multiplicaban en todo el territorio nacional durante las décadas de 1970 y 1980. La más grande y emblemática de ellas fue la Liga Comunista 23 de Septiembre (LC23S), fundada el 15 de marzo de 1973 en Guadalajara. Durante los años 80, la represión estatal fue feroz, sobrevivieron dos estructuras clave: El Partido Revolucionario Obrero Clandestino Unión del Pueblo - Partido de los Pobres (PROCUP-PDLP) y las Fuerzas de Liberación Nacional (FLN), antecedente directo del EZLN. Finalmente en la década de los 90's el levantamiento en Chiapas del Ejercito Zapatista de Liberación Nacional (EZLN) de 1994  fue el detonante que inspiró la aparición en 1996 del Ejército Popular Revolucionario (EPR) y en 1997 el Ejército Revolucionario del Pueblo Insurgente (ERPI). 

De acuerdo con los documentos desclasificados de la CIA, en fecha 25 de mayo de 2025, la colaboración de presidentes mexicanos con la agencia de inteligencia estadounidense durante la Guerra Fría se extendió de manera ininterrumpida desde 1958 hasta 1982, abarcando cuatro sexenios.

La relación inició con Adolfo López Mateos (1958-1964), quien gestionó directamente ante la CIA la creación del programa de intervención telefónica "LIENVOY". Durante su mandato, personal del ejército mexicano operó este sistema para espiar comunicaciones de embajadas extranjeras en el país, así como para vigilar a figuras políticas nacionales y extranjeras, entre ellas el pintor David Alfaro Siqueiros y el expresidente Lázaro Cárdenas. Esta iniciativa sentó las bases tecnológicas y operativas para la escalada de vigilancia que vendría después.

Posteriormente, Gustavo Díaz Ordaz (1964-1970) profundizó esta alianza al fortalecer las operaciones conjuntas de vigilancia contra amenazas comunistas y disidentes internos —estudiantes, sindicalistas y opositores políticos— mediante el uso de tecnología avanzada y conocimientos proporcionados por la CIA. Su gobierno actuó como informante de Washington, facilitando información estratégica sobre movimientos de izquierda y la política exterior mexicana, al tiempo que consolidaba un aparato de inteligencia nacional cada vez más sofisticado.

En el sexenio de Luis Echeverría Álvarez (1970-1976), la política de control y represión interna se mantuvo como eje rector del régimen; sin embargo, en el plano internacional adoptó una retórica tercermundista que funcionó como una estrategia para desactivar las críticas de la izquierda mexicana, la cual lo acusaba de subordinación a Estados Unidos. Paralelamente a este discurso, y en medio de un clima de fuerte represión política, su gobierno impulsó la creación de partidos y movimientos afines al oficialismo, con el fin de cooptar a la oposición y canalizar institucionalmente la disidencia bajo estricta vigilancia.

Finalmente, José López Portillo (1976-1982) impulsó una reforma política que otorgó canales institucionales y legales a la disidencia de izquierda, permitiendo el registro legal del Partido Comunista Mexicano (PCM) y su acceso al Congreso. Desde la óptica de la CIA, esta apertura no fue una concesión genuina, sino una estrategia controlada para evitar el surgimiento de rutas insurreccionales, que permitía acomodar a la izquierda dentro del sistema mientras se mantenía su vigilancia constante. 

Con relación a lo expuesto durante el sexenio de Vicente Fox Quesada (2001-2006) se creó La Fiscalía Especial para Movimientos Sociales y Políticos del Pasado (FEMOSPP) de la PGR, cuyo principal objetivo fue investigar sobre los desaparecidos de la llamada guerra sucia dirigida por instancias gubernamentales contra presuntos miembros de grupos subversivos durante la década de los setenta y principios de los ochenta del siglo XX. El 17 de noviembre de 2006 la FEMOSPP presentó el Informe Histórico a la Sociedad para esclarecer la responsabilidad del Estado en cientos de asesinatos y desapariciones desarrolladas durante esas décadas.

Según el informe de la FEMOSPP, Emilio Rabasa, secretario de Relaciones Exteriores durante el sexenio de Luis Echeverría Álvarez, gestionó ante la administración de Richard Nixon la formación en trabajo policial y control de masas de al menos 20 militares que en 1971 dirigieron el grupo paramilitar conocido como Los Halcones, presuntos responsables de la matanza del Jueves de Corpus.
 
Del mismo documento se desprende que cerca de mil efectivos militares tomaron cursos en la Escuela de las Américas entre 1953 y 1996; de ellos, 340 recibieron entrenamiento específico en tácticas de contrainsurgencia y adoctrinamiento en "seguridad nacional" entre 1953 y 1980; de ese grupo, el 85 % (es decir, 289 elementos) fue capacitado para involucrarse en todas las fases y técnicas operativas de la contrainsurgencia. La composición jerárquica de estos 340 militares dentro de la cadena de mando: 57 sargentos, 31 subtenientes, 112 tenientes, 70 capitanes, 29 mayores, 27 tenientes coroneles, 8 coroneles y un general de brigada, además de dos cabos, un marino, un primer maestre y un capitán del Estado Mayor Presidencial. 
 
Así, la Escuela de las Américas no solo proveyó las técnicas represivas, sino que sus graduados, formados bajo la doctrina anticomunista, se convirtieron en los operadores directos de la política de control interno que caracterizó a los gobiernos mexicanos de la Guerra Fría. La Escuela de las Américas instruyó a las corporaciones policiales y militares mexicanas en la violación sistemática de derechos humanos para combatir la organización del pensamiento socialista en territorio mexicano.
 

https://nsarchive2.gwu.edu/NSAEBB/NSAEBB209/informe/intro.pdf

https://nsarchive2.gwu.edu/NSAEBB/NSAEBB180/letter_limonetaltofox.pdf 

https://nsarchive2.gwu.edu/NSAEBB/NSAEBB180/index2.htm

https://www.jornada.com.mx/2006/11/27/index.php?section=sociedad&article=056n1soc

https://nsarchive-gwu-edu.translate.goog/briefing-book/mexico/2025-05-19/jfk-files-detail-close-intelligence-collaboration-between-cia-and?_x_tr_sl=en&_x_tr_tl=es&_x_tr_hl=es&_x_tr_pto=sge

https://www.memoriapoliticademexico.org/Textos/7CRumbo/1983-MB-CIA-Mx.html

https://www-ebsco-com.translate.goog/research-starters/history/geneva-conventions-establish-norms-conduct-war?_x_tr_sl=en&_x_tr_tl=es&_x_tr_hl=es&_x_tr_pto=tc&_x_tr_hist=true 

https://contralinea.com.mx/interno/semana/mas-alla-de-la-usaid-asistencia-para-la-injerencia-en-mexico-y-america-latina/

https://mexicosolidarityproject.org/reflections/31/#navbar

https://www.scielo.org.mx/scielo.php?script=sci_arttext&pid=S2448-65312024000300157#B16 

Development, Security, and Aid_ Geopolitics and Geoeconomics -- JAMEY ESSEX -- Lightning Source Inc_ (Tier 3), Athens, 2013 -- The University of -- isbn13 9780820342474 -- ca7514260c0fb0944e58a13be7ba790b -- Anna’s Archive.epub  


jueves, 13 de agosto de 2026

El populismo y poder popular

 El populismo y sus paradojas. Entre la redención de los excluidos y el  control del Estado | Nueva Sociedad

1. El populismo en sentido POSITIVO para los latinoamericanos

Para amplios sectores populares, el populismo ha sido históricamente un vehículo de emancipación y reconocimiento:

  • Inclusión política y social: Da voz y ciudadanía a sujetos históricamente ignorados (indígenas, afrodescendientes, campesinos y proletariado urbano). Líderes como Lázaro Cárdenas (México) o el primer Perón (Argentina) integraron a las masas al contrato social, otorgándoles derechos laborales y sindicales.

  • Redistribución y soberanía económica: Implementa políticas de nacionalización de recursos (petróleo, gas, minerales) y amplía el gasto social. En momentos de auge de materias primas, permite reducir brechas de pobreza extrema mediante subsidios y misiones sociales.

  • Activación de la participación directa: Rompe con el elitismo de los partidos tradicionales. Abre canales de participación plebiscitaria y consultas populares, devolviendo la "decisión final" a las mayorías, lo que genera un fuerte sentimiento de agencia colectiva.

  • Antiimperialismo práctico: Ofrece un relato de resistencia frente al neoliberalismo y a la influencia de organismos financieros internacionales (FMI, Banco Mundial), reforzando el orgullo nacional.

2. El populismo en sentido NEGATIVO para los latinoamericanos

Para las clases medias, los sectores institucionales y gran parte de la academia, el populismo es sinónimo de involución democrática:

  • Hiperpresidencialismo y caudillismo: Concentra el poder en la figura del líder ("el salvador de la patria"), debilitando los contrapesos (Congreso, Poder Judicial). Se desprecian las negociaciones parlamentarias y se gobierna por decretos.

  • Polarización y fractura social: Impone una lógica de "amigo/enemigo". Cualquier crítica es tildada de "golpista" o "oligárquica", lo que destruye el tejido social y vuelve inviable el diálogo entre distintos sectores del país.

  • Clientelismo y asistencialismo: El voto y el apoyo se consolidan mediante la entrega directa de ayudas sociales que no resuelven problemas estructurales (educación y producción), generando dependencia del Estado y cooptación de los movimientos sociales.

  • Insostenibilidad fiscal y corrupción: El gasto público desmedido para sostener el "modelo de bienestar" sin una base productiva sólida deriva en crisis hiperinflacionarias, escasez y, finalmente, emigración masiva (como se ha visto en Venezuela y, en menor medida, en Argentina reciente). Además, la falta de control institucional facilita la corrupción generalizada.

  • Ataque a la prensa libre: Se estigmatiza a los medios de comunicación privados como "enemigos del pueblo", eliminando la pluralidad informativa y limitando el derecho a la información.


3. ¿A qué se refiere el "Poder Popular"?

El "Poder Popular" no es un simple eslogan; es una categoría política con raíces en el socialismo del siglo XX (especialmente en la teoría de los consejos obreros y en el pensamiento de Antonio Gramsci sobre la hegemonía), pero adaptada al contexto latinoamericano.

Se refiere a la capacidad de decisión y acción directa ejercida por las bases organizadas de la sociedad civil, sin la mediación de los partidos políticos tradicionales ni del Estado burocrático formal.

En la práctica latinoamericana (especialmente en el chavismo venezolano, el evismo boliviano y el correísmo ecuatoriano), el Poder Popular se materializa en:

  • Consejos Comunales y Comunas: Asambleas ciudadanas a nivel de barrio o comunidad rural que administran presupuestos locales, gestionan proyectos de infraestructura mínima (agua, electricidad) y organizan la producción agraria o artesanal.

  • Milicias populares: Organizaciones de defensa territorial no profesionales, armadas o civiles, que se autoconciben como garantes de la soberanía frente a amenazas externas o internas.

  • Control y revocatoria de mandatos: Mecanismos para destituir a funcionarios públicos (incluyendo al presidente) mediante referéndums, ejerciendo una "democracia directa" por encima de la representativa.

La paradoja del Poder Popular:
En su teoría más pura, es un ideal horizontal y libertario. Sin embargo, en su aplicación real, suele ser cooptado por el Ejecutivo. El Estado crea estas estructuras "desde arriba" para debilitar a los sindicatos autónomos y a la oposición política, transformando al Poder Popular en un aparato paralelo que depende financiera y logísticamente del gobierno de turno. Deja de ser "poder de los de abajo" para convertirse en "poder del partido de gobierno" infiltrado en los barrios, perdiendo su esencia emancipadora.


Conclusión para el latinoamericano medio:
El populismo y el poder popular son un dilema existencial. Para un campesino andino o un habitante de una favela, el populismo fue la única herramienta que le dio acceso a una jubilación o a un hospital. Para un profesional urbano o un empresario, es el fantasma que destruye las reglas del juego y ahuyenta la inversión.

La región sigue atrapada en este péndulo: cuando el sistema liberal representativo falla en dar respuestas, el pueblo clama por un líder fuerte y poder directo (populismo positivo); pero cuando ese líder se perpetúa y quiebra la economía, el mismo pueblo clama por instituciones sólidas y reglas claras (populismo negativo). El verdadero desafío latinoamericano es institucionalizar la participación sin caer en el autoritarismo, y redistribuir sin quebrar la macroeconomía.