jueves, 17 de septiembre de 2026

IMPERIALISMO, AMÉRICA CENTRAL Y RESISTENCIA

 

Tarjeta informativa ejecutiva
Programa: Imperialismo en América Central y revoluciones
Texto base: Edelberto Torres-Rivas, “Centroamérica: revoluciones sin cambio revolucionario”, Nueva Sociedad Nro. 150, julio-agosto 1997, pp. 84-89.
Enfoque: Ciclo revolucionario centroamericano (1970-1990) y su desenlace.


1. Contexto y alcance del análisis

  • El texto de Torres-Rivas analiza el ciclo revolucionario centroamericano que se inició con las luchas guerrilleras en Guatemala y Nicaragua a comienzos de los años setenta.

  • Tuvo su momento culminante con la victoria sandinista en octubre de 1979 y con la toma de San Salvador por el FMLN en diciembre de 1989.

  • El ciclo termina con la derrota electoral del Frente Sandinista en febrero de 1990, los Acuerdos de Chapultepec (El Salvador, 1992) y los Acuerdos de Paz en Guatemala (1996).

  • La tesis central: en Centroamérica hubo revoluciones sin cambio revolucionario. Las amenazas al statu quo terminaron reforzándolo en toda la región.

2. Causas comunes y desarrollos distintos

  • Las causas de la desobediencia popular en Guatemala, El Salvador y Nicaragua fueron coetáneas, pero no obedecieron a las mismas causas ni tuvieron el mismo desarrollo.

  • Las unificó la voluntad antioligárquica, la definición de un enemigo común donde aparecían los intereses norteamericanos, y el hartazgo de la exclusión social, la dictadura militar y el rezago económico.

  • Nicaragua hizo el recorrido más completo de esa esperanza, que se frustró.

  • No hay lectura conspirativa de la historia: los ejemplos centroamericanos confirman que cada proceso tuvo su propia dinámica.

3. Nicaragua: la dictadura somocista como “sultanato”

  • El régimen de Somoza fue algo menos que una dictadura militar y más que un régimen personalizado en el carisma de Somoza el Viejo.

  • Se apoyó en el Partido Liberal y en la Guardia Nacional, criatura de la intervención norteamericana prolongada hasta 1933.

  • Weber distingue la dominación tradicional del sultanismo: poder personal autónomo, discrecional, donde los funcionarios son reclutados por lealtades personales y no por normas.

  • La familia Somoza manejaba el país como su propiedad más grande: confusión circular entre lo público y lo privado.

  • El Grupo Somoza constituía el sector empresarial más importante de Centroamérica; al ser expropiado, aproximadamente el 35% del PIB se producía en sus propiedades.

  • La dictadura no tenía mecanismos para una transición democrática dirigida desde adentro: no podía reformarse a sí misma, tenía que ser destruida violentamente.

4. El fin del somocismo y la victoria sandinista

  • El asesinato de Pedro Joaquín Chamorro (10 de enero de 1978) reforzó el frente antisomocista con fuerzas de la burguesía media y de la clase media profesional.

  • Somoza se fugó el 16 de julio de 1979, no por miedo militar, sino por el efecto desmoralizador de una conversación telefónica con el presidente Carter, quien le aconsejó renunciar.

  • La dictadura dejó de tener el apoyo norteamericano; eso precipitó su caída.

  • La Guardia Nacional se desmoralizó por su carácter de “guardia pretoriana”, devoción al jefe, lo que facilitó la entrada de los sandinistas a Managua el 19 de julio de 1979.

  • La victoria sandinista fue una hazaña extraordinaria por sus métodos y por la calidad de la derrota infligida: el colapso total del viejo régimen.

  • Tuvo efectos estimulantes, emocionales, militares y políticos para las guerrillas guatemalteca y salvadoreña, que iniciaron ofensivas a comienzos de 1980.

5. Los tres ejes del proyecto sandinista y sus fracasos

  • El proyecto revolucionario sandinista se articuló en tres ejes: economía mixta, democracia y no alineamiento.

  • No alineamiento: no hubo alineamiento militar, pero las relaciones con Cuba y el campo socialista fueron crecientemente estrechas; el petróleo, entrenamiento y ayuda material venían de la URSS y sostuvieron la economía después de 1984.

  • Democracia: los sandinistas la definieron en el universo de lo económico y social (escuelas, salud, vivienda, organización y movilización social). Toleraron con disgusto la oposición partidaria y empresarial. En octubre de 1984 hubo elecciones para Asamblea Constituyente y Presidencial, que ganó el FSLN frente a una oposición dividida.

  • Economía mixta: el mayor descalabro. La coexistencia entre gestión estatal y sector privado fue difícil desde el comienzo y se volvió imposible después. La reforma agraria entregó tierra a un 25% de campesinos. La economía entró en crisis y desembocó en una aguda descomposición después de 1986.

  • El programa revolucionario no tuvo nunca posibilidades de satisfacerse, aun cuando su contenido ya no tenía ningún propósito socialista.

6. La agresión externa y la “guerra de baja intensidad”

  • La “contra”, después llamada Resistencia Nacional, apareció en enero de 1981.

  • La agresión mercenaria tuvo éxito porque se propuso desgastar al régimen, desacreditarlo y lo logró.

  • El Congreso norteamericano otorgó 100 millones de dólares en junio de 1986 para sostener a más de 15.000 hombres peleando.

  • Años después, doña Violeta Chamorro solo recibió 80 millones para la reconstrucción del país.

  • En las condiciones de la “guerra de baja intensidad”, ni la democracia, ni la economía mixta, ni el no alineamiento podrían ser metas, banderas ni propósitos.

  • Con una inflación de 36.000% y un 60% de desocupados, la estrategia realista fue la sobrevivencia terminal.

7. El fin del ciclo: derrota electoral y paz negociada

  • En marzo de 1989, sandinistas y contra firmaron en Sapoá un trueque inevitable: elecciones en el menor plazo a cambio del desarme de los mercenarios.

  • En febrero de 1990, el FSLN perdió las elecciones. En ningún país del mundo un proyecto revolucionario se jugaba a los votos; normalmente una elección sirve para disputar el recambio de gobernantes, pero en Nicaragua se puso en competencia el destino del sistema mismo.

  • La derrota electoral del FSLN inicia el fin del amplio ciclo anticapitalista, que luego la insurgencia salvadoreña y guatemalteca ratifican al acordar el fin de los conflictos.

  • En El Salvador, el FMLN y el gobierno firmaron los Acuerdos de Chapultepec (1992); en Guatemala, la URNG y el gobierno firmaron la paz en 1996.

  • En ambos casos, la guerrilla obtuvo con la paz lo que no pudo con la guerra: comprometer cambios en el sistema político y social.

  • Al aceptar la inutilidad del conflicto, el FMLN y la URNG alteraron su esencia revolucionaria para convertirse en partidos cuya presencia a la izquierda del sistema político legitima el orden neoliberal.

8. Balance: ¿qué cambió y qué permanece?

  • En estos 25 años muchas cosas cambiaron en Centroamérica, pero la valoración analítica es divergente.

  • Los militares se desacreditaron y se redujeron hasta un 15% en Nicaragua, un 50% en El Salvador y un 33% en Guatemala.

  • La oligarquía y los dueños de la tierra experimentaron reformas drásticas en Nicaragua y El Salvador, y están teniendo una muerte política como ya sucedió en América Latina.

  • La democracia: ahora hay un importante proceso de desarrollo democrático, elecciones libres, competencia partidaria y activación de la sociedad civil.

  • El clima político favorece a los partidos de derecha, que vienen ganando todas las elecciones.

  • El Estado salió aún más debilitado frente a una burguesía que no quiere pagar impuestos; la crisis fiscal y la inopia del sector público complican la construcción de la paz.

  • Los ganadores son los banqueros y los dueños del capital especulativo, dentro de la prepotencia del mercado.

  • El Informe de Desarrollo Humano 1997 del PNUD muestra que la región centroamericana (salvo Costa Rica) continúa retrocediendo en los índices básicos de bienestar: hay ahora más pobres y se generalizó el malestar.

  • Las bases de la construcción democrática son endebles.

9. La interrogante maldita: el costo humano

  • Una estela de dolor y sacrificio fue la contribución de aquellos en cuyo nombre la guerrilla se alzó contra el orden establecido.

  • El texto deja una pregunta abierta: ¿valió la pena, para dejar en el camino 300.000 muertos, un millón de refugiados y 100.000 huérfanos?

  • No obstante, hay un cierto optimismo porque por vez primera, en cuatro países de la región, hay una generación que está viviendo una condición de paz, sin dictaduras ni autoritarismos.

  • Esa experiencia nueva tal vez alimente un poco de esperanzas.

10. Conexiones con el programa sobre imperialismo y revoluciones

  • El texto de Torres-Rivas complementa el análisis de Marco Gandásegui y el GT CLACSO “Estudios sobre Estados Unidos” sobre la crisis de hegemonía y la transición a la dominación.

  • Permite entender por qué en Centroamérica las revoluciones no derivaron en cambios revolucionarios: la agresión externa, la debilidad del mercado interno, la ausencia de una burguesía nacional aliada y el peso de la deuda externa bloquearon los proyectos transformadores.

  • También muestra cómo Estados Unidos utilizó la “guerra de baja intensidad”, el embargo, el financiamiento de la contra y la presión diplomática para revertir los procesos revolucionarios.

  • La tesis de “revoluciones sin cambio revolucionario” es una clave para pensar el ciclo centroamericano y sus secuelas: pobreza, migración, violencia y Estados débiles.

  • Preguntas para el programa: ¿Qué continuidades hay entre la derrota sandinista de 1990 y el hostigamiento actual a Nicaragua? ¿Cómo se relaciona el ciclo revolucionario centroamericano con la crisis de hegemonía de EE.UU.? ¿Qué lecciones deja para los movimientos sociales y políticos de hoy?

11. Citas textuales de apoyo

  • “Las graves amenazas al statu quo terminan reforzándolo en toda la región.”

  • “La revolución se consume a sí misma.”

  • “Las dictaduras de este tipo no tienen mecanismos para una transición democrática dirigida desde adentro. No pueden reformarse a sí mismas… Tienen que ser destruidas violentamente.”

  • “En ningún país del mundo un proyecto revolucionario se juega a los votos.”

  • “En esta región, todos perdimos.”

  • “¿Valió la pena, para dejar en el camino 300.000 muertos, un millón de refugiados, 100.000 huérfanos?”

12. Referencia

  • Torres-Rivas, Edelberto. (1997). “Centroamérica: revoluciones sin cambio revolucionario”. Nueva Sociedad, Nro. 150, julio-agosto, pp. 84-89

    https://static.nuso.org/media/articles/downloads/2612_1.pdf 

     

     

    Tarjeta informativa ejecutiva
    Programa: Imperialismo en América Central y revoluciones
    Enfoque: Marco A. Gandásegui, hijo, y el Grupo de Trabajo CLACSO “Estudios sobre Estados Unidos”
    Periodo eje: Ola revolucionaria de posguerra, Revolución Cubana, 9 de enero de 1964 en Panamá, Chile 1960-1973, teoría de la dependencia y luchas antiimperialistas en el istmo y el Caribe.


    1. Marco Gandásegui como sujeto y testigo del ciclo revolucionario

  • Nació en Panamá en 1943, el mismo año de la victoria soviética en Stalingrado, hecho que abrió la ola revolucionaria antifascista y anticolonial de posguerra.

  • Su vida y su obra están atravesadas por dos acontecimientos fundacionales: la Revolución Cubana y el levantamiento popular antiimperialista del 9 de enero de 1964 en Panamá.

  • Se formó como periodista y sociólogo en Chile, en pleno hervidero revolucionario de los años sesenta, y luego se convirtió en un intelectual orgánico del pueblo panameño y latinoamericano.

  • Fundó o impulsó el CELA “Justo Arosemena”, la revista Tareas, el Departamento de Sociología de la Universidad de Panamá y el GT CLACSO “Estudios sobre Estados Unidos”.

2. Contexto global: la ola revolucionaria de posguerra

  • La victoria soviética en Stalingrado (1943) inició un avance revolucionario que solo se detuvo en Berlín (1945), aplastando al fascismo y fortaleciendo movimientos comunistas y de resistencia en Europa.

  • Los acuerdos de Yalta y Potsdam repartieron el mundo en áreas de influencia, pero el impulso antifascista dio paso a victorias democráticas y sociales: Estado de bienestar, ONU y Declaración Universal de los Derechos Humanos.

  • La Revolución China (1949), la independencia de India (1947) y Vietnam (1946), y las luchas de Argelia y el Congo extendieron la marea revolucionaria por Asia, Medio Oriente y África.

  • América Latina no escapó a ese espíritu de época: los populismos de Perón, Vargas, Cárdenas y Arbenz impulsaron reformas sociales y nacionalizaciones, pero fueron frustrados por golpes de Estado y represiones oligárquicas apoyadas por EE.UU.

3. La Revolución Cubana como parteaguas

  • El asalto al Cuartel Moncada (1953) y el triunfo revolucionario de 1959, liderado por Fidel Castro y el Movimiento 26 de Julio, derrocaron la dictadura de Fulgencio Batista.

  • Fue un parteaguas para la juventud latinoamericana y caribeña: inspiró movimientos como el alzamiento de Cerro Tute en Panamá y marcó definitivamente a Marco Gandásegui.

  • La Revolución Cubana puso en cuestión dos esquemas dominantes: la “revolución por etapas” de los partidos comunistas prosoviéticos y la “teoría desarrollista” de la CEPAL.

  • Los hechos cubanos parecían dar razón a Trotsky: las burguesías semicoloniales no podían enfrentar al imperialismo, y le tocaba a la clase trabajadora liderar una revolución permanente que combinara demandas democráticas (reforma agraria, independencia nacional) con elementos socialistas (nacionalización de la gran industria).

  • Cuba fue excluida de los organismos multilaterales del continente desde comienzos de los sesenta por su decisión de implementar una política revolucionaria y comunista.

4. Panamá y el 9 de enero de 1964: revolución popular antiimperialista

  • El 9 de enero de 1964 marcó un antes y un después en la historia panameña: fue una revolución popular antiimperialista contra la presencia militar estadounidense en la Zona del Canal.

  • La lucha por la soberanía panameña se vio influida por la nacionalización del Canal de Suez por Gamal A. Nasser en 1955, que impactó la conciencia popular.

  • Desde 1958 se produjo en Panamá un movimiento sostenido de jóvenes y estudiantes que protagonizaron luchas antimilitaristas, democráticas y de liberación nacional.

  • La obra intelectual y la militancia de Gandásegui están cruzadas por “el gran problema” de la nación panameña: el final del enclave colonial y la plena soberanía con el fin del Tratado Hay-Bunau Varilla.

  • El CELA y la revista Tareas, dirigidos por Marco Gandásegui y Ricaurte Soler, hicieron de esa lucha intelectual y militante su norte.

5. Chile 1960-1970: laboratorio revolucionario y reformista

  • El Chile al que llegó Gandásegui era un hervidero revolucionario: movimiento obrero fuerte, partidos socialista y comunista con apoyo electoral, y una nueva izquierda guevarista y castrista agrupada en el MIR.

  • La Democracia Cristiana de Eduardo Frei Montalva disputaba la hegemonía con la izquierda, y la radicalización produjo una ruptura por la izquierda: el MAPU, que convergió en la Unidad Popular de Salvador Allende.

  • En menos de diez años, Chile pasó de un gobierno conservador (Alessandri) a uno demócrata cristiano (Frei) y luego al socialista Allende (1970), graficando la radicalización política de la sociedad.

  • Marco estudió Periodismo en la Universidad de Chile, fue presidente del centro de estudiantes y participó en la lucha contra la ley mordaza del gobierno de Alessandri (1963).

  • Allí nació su vocación por la sociología y su compromiso político; luego hizo su maestría en FLACSO, donde adoptó la teoría de la dependencia y se vinculó con Vania Bambirra, Theotonio Dos Santos y, más tarde, Claudio Katz.

  • El golpe de Estado de 1973 en Chile conmovió la solidaridad latinoamericana; Panamá fue plataforma de solidaridad y en 1975 llegó un contingente de exiliados chilenos por intermediación del gobierno de Torrijos.

6. Teoría de la dependencia y marxismo renovado

  • Frente a los viejos esquemas analíticos, la Revolución Cubana y los procesos latinoamericanos exigieron una interpretación nueva: la teoría de la dependencia, la dialéctica de la dependencia y el sistema-mundo.

  • Marco Gandásegui se formó en los mejores círculos académicos del Norte y del Sur: FLACSO, SUNY-Binghamton, Immanuel Wallerstein, Giovanni Arrighi y Aníbal Quijano.

  • Su marxismo fue renovado, ajeno al dogmatismo, y combinó a Marx, Lenin y Gramsci con autores como Wright Mills, Samir Amin, Edward Said y Theotonio Dos Santos.

  • Insistió en que la crisis de hegemonía no es un problema abstracto entre naciones o Estados, sino que deben analizarse las clases sociales, la estructura de poder y los actores concretos.

  • Su primer gran estudio, La concentración del poder económico en Panamá (1964), fue pionero en el análisis de clases en el país.

7. Centroamérica y el Caribe: intervención, revolución y resistencia

  • Estados Unidos utilizó la “restauración de la democracia” y la “lucha contra el narcotráfico” como pretextos para intervenir en la región, como en la invasión a Panamá de 1989.

  • El bloqueo contra Cuba, las sanciones contra Venezuela y el hostigamiento a Nicaragua son formas de injerencia, amenaza y chantaje contra gobiernos que buscan no subordinarse.

  • Washington apoyó golpes de Estado en Honduras (2007) y Paraguay (2012), pero sufrió un rechazo en Venezuela (2002) gracias a una masiva movilización popular.

  • Los planes Mérida y Colombia profundizaron conflictos internos en México y Colombia, con un costo enorme en vidas humanas y compra de armas.

  • La Alianza del Pacífico fue un intento de amarrar a América Latina y el Caribe a los proyectos estadounidenses en Asia y Oceanía.

  • El CELA se convirtió en un espacio de denuncia de la invasión y de solidaridad con refugiados y exiliados; varios números de Tareas se dedicaron a testimonios de sobrevivientes y familiares de las víctimas.

8. Del ciclo revolucionario al GT CLACSO y a la crisis de hegemonía

  • El GT CLACSO “Estudios sobre Estados Unidos” se creó en 2004, en un contexto de ascenso de Hugo Chávez, derrota del ALCA en Mar del Plata (2005) y auge de gobiernos progresistas.

  • Su hipótesis central fue la crisis de hegemonía de EE.UU. y su transición de la hegemonía a la dominación: uso de la fuerza, sanciones, aranceles, embargos y guerras.

  • Marco Gandásegui insistió en estudiar a Estados Unidos desde una perspectiva latinoamericana y antiimperialista, combinando historia, contemporaneidad y análisis de clases.

  • El GT publicó seis libros y 12 boletines, y en 2025 suma un séptimo libro junto al GT “China y el mapa de poder mundial”.

  • Hoy, con Trump 2.0, sus análisis cobran vigencia: aranceles, anexionismo, amenazas sobre el Canal de Panamá, contención a China y desglobalización.

9. Citas y ejes para el programa

  • “La política no se comporta como las mareas… La política es el resultado de las luchas entre los diferentes sectores sociales” (Gandásegui).

  • “Para comprender cómo funciona el imperialismo… tienen que leer y conocer al adversario” (Atilio Borón).

  • “La crisis de hegemonía de Estados Unidos es global, pero su agudización se produce dentro de sus propias fronteras” (Castillo y Gandásegui).

  • “Otro mundo es posible” (lema del III Foro Social Mundial, Porto Alegre).

  • Preguntas guía: ¿Cómo se manifestó el imperialismo en el ciclo revolucionario centroamericano y caribeño? ¿Qué continuidades y rupturas hay entre la Guerra Fría y Trump 2.0? ¿Qué papel jugaron las revoluciones y resistencias en el istmo? ¿Cómo se articulan soberanía, integración regional y multipolaridad?

10. Referencias clave del volumen

  • Gandásegui, M. A. (Coord.). Crisis de hegemonía de Estados Unidos. CLACSO, 2007.

  • Gandásegui, M. A. y Castillo, D. (Coords.). Estados Unidos: la crisis sistémica y las nuevas condiciones de legitimación. CLACSO, 2010.

  • Gandásegui, M. A. (Coord.). Estados Unidos y la nueva correlación de fuerzas internacional. CLACSO, 2016.

  • Gandásegui, M. A. (Coord.). Estados Unidos contra el mundo: Trump y la nueva geopolítica. CLACSO, 2018.

  • Morgenfeld, L. y Aparicio, M. (Coords.). El legado de Trump en un mundo en crisis. CLACSO, 2021.

  • VV.AA. Marco Antonio Gandásegui, hijo: pensamiento y memoria ante Nuestra América. CLACSO, 2025.

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    https://centroinvestigacionhumanidades.up.ac.pa/sites/centroinvestigacionhumanidades/files/2026-04/Marco%20Gand%C3%A1segui%20pensamiento%20y%20memoria.pdf